Durante mucho tiempo hubo personas a las que considere idolos, ya sea por su forma de ser, de actuar, de parecer; queria ser como ell@s, parecerme, llegar al lugar que creí habían logrado llegar por meritos, más, de un tiempo acá me he dado cuenta que solo eran idolos de barro, que al tomar ciertas desiciones (creo yo) incorrectas, han caido estrepitosamente del altar donde estaban, y por merito propio...
Ahora tengo un monton de polvo en su lugar, recordandome que bajo NINGUNA circunstancia debo parecerme ni de lejos a ell@s; no solo traicionaron los principios que compartíamos, han traicionado a todos aquellos que los veían como líderes, como modelo y ejemplo a seguir, al principio me odié por no haberlo notado, por haberles creído ciegamente, por haberlos apoyado, pero, las desiciones personales de ell@s los llevaron a eso, no los asuntos de trabajo que compartimos.
Pocos quedan ya en ese altar, desconozco si van a subir más, lo que si sé es que los que suban serán colocados encima del polvo que quedó de l@s anteriores pisoteando su recuerdo y recordandome que SÍ se puede ser mejor...
Ya no los odio, me dan pena y lastima, no supieron aprovechar el apoyo y aprecio que les teníamos, otr@s se lo ganarán y espero no nos vuelvan a defraudar...
sábado, 12 de septiembre de 2009
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